CUANDO EL AMOR TERMINA

Mayo 10, 2008 at 3:32 pm (DECEPCION, General, amor, relaciones)

¿Qué hacer cuando el amor se acaba? Es lo que ella se pregunta frente al espejo. Ya no quedan más lágrimas por derramar ni más voz para gritar y maldecir a “ése” que le hizo tanto daño.


“Todo se acabó”, dice ella, “esta vez es definitivo”, se repite una y otra vez hasta convencerse de que ya no habrá vuelta de hoja, que finalmente el dolor y la amargura terminaron por carcomer ese sentimiento que ella pensó se llamaba amor.


Pero ¿cuál fue la razón que motivó el quiebre de esta relación? Pues muy fácil: la rutina, el aburrimiento y el hartazgo.


Bien dicen que el amor es eterno mientras dura. Hace seis meses todo era felicidad y hoy sólo quedan los escombros de esa dicha.


Es doloroso terminar una relación cuando esa persona es lo que más queremos en la vida, pero como dice la 5ta Estación: “No me dejaste otra opción que arrancarme la piel y aguantar el dolor (y no escuchar el corazón)”.

Afortunadamente, no existen fotos de ambos, ni recuerdos ni cartas que quemar. A él nunca le gustaron esas cosas.


Tal vez el error de ellos fue el empezar a convivir. Luego de tres meses de intenso romance, ella no resistió las ganas y se mudó al departamento de él. Al principio, todo era especial: cenas románticas a la luz de las velas y buen sexo a diario, pero al cabo de seis meses, esa magia se había esfumado y aquellos detalles ya no eran más que el día a día.


La culpa fue de ambos, pero más lo fue de él, piensa ella. Fuera de ser desordenado o impuntual o poco hacendoso para las tareas de la casa, fue su falta de cariño lo que creó esa barrera entre los dos. Ella lo amó mucho, pero ese amor no alcanzó para los dos y finalmente, se terminó muriendo por inanición.


¿Y qué más podía hacer ella? No podía obligarlo a que la quisiera como ella esperaba. “Te quiero”, le decía ella después de hacer el amor, a lo que él le respondía secamente: “Ajá”, para luego echarse a dormir. Jamás le dijo gracias cuando ella esperaba que regresara del trabajo con una suculenta lasaña, su plato preferido. Jamás fueron de viaje un fin de semana, pese a que ella lo planeó tantas veces. “Estoy cansado”, era la eterna respuesta de él cada vez que ella le proponía ir al campo (sin saber que ella ya tenía las reservaciones hechas) y lo peor: nunca la presentó con sus amigos ni con su familia, de hecho, nadie sabía de su existencia, pues él consideraba que “aún no era el momento”.


Aunque ella se quedaba callada, todos esos desplantes fueron como espinitas que se fueron clavando en su corazón, hasta que un día el corazón se le murió de tanto desangrar. Entonces no hubo más reproches, ni más llantos, ni más discusiones de sábado por la noche. “¿Para qué? No tenía caso”, comprendió ella. Y así, sin despedidas, hizo sus maletas y le dejó una nota en la refrigeradora: “Me regreso a vivir con mis padres. No me busques. Estaré bien. Te dejé comida en el horno. Suerte.”


Mientras ella se va con el corazón desecho y la frente en alto, orgullosa de saber que hizo lo correcto, consciente de que vendrá una etapa de duelo, pero que, al final de todo, estará bien, él lee la nota del refrigerador una y otra vez, como si intentara encontrar algo, un te quiero tal vez. Come un plato frío de spaghettis, los últimos que ella le preparará. Aunque está solo y nadie lo ve, hace un esfuerzo para no llorar, siente un nudo en la garganta, pero no va a llorar. Quizá ella nunca lo sepa, pero él, a su modo, también la amó, muy dentro de él, amaba sus cabellos, sus pecas y sus caricias, pero nunca podrá ser mejor de lo que es. Ni siquiera piensa hacer algo. No la buscará. No le dirá que la quiere, no le pedirá perdón y es que nadie le enseñó a decir esas cosas. Su naturaleza taciturna y sombría se lo impiden. La necesita cerca, pero no puede hacer nada para que regrese. Ama su soledad y no está dispuesto a cambiarla por ella.


“Antes pensaba que mientras hubiera amor, todo tenía solución, pero ya veo que no es así. Él nunca me amó, no me dejó ir por costumbre, por cariño, pero nunca me amó o quizá simplemente, no éramos el uno para el otro”, se dice ella a sí misma antes de lavarse la cara para maquillarse. Esta noche tiene una cita.


cuando todo termina

11 comentarios

  1. smiling happiness dijo:

    casi me has hecho llorar, hace poco termine con mi novio, el tambien era un poco, asi, me has hecho recordarlo, gracias , muy bonito tu relato

  2. delia dijo:

    esto es para ti

  3. delia dijo:

    ESTOY TRISTE PORQUE ES CASI SIMILAR LO QUE ME PASA I SE LO QUE ES SENTIRSE ASI PORQUE LO ESTOY VIVIENDO EN CARNE PROPIA PERO LO PEOR DE TODO ES QUE EL NO ME DICE NI UNA PALABRA Y YO TAMPOCO

  4. marta dijo:

    muy conmovedor, creo que todas hemos pasado por algo similar, aun te extraño martin…

  5. Patricia dijo:

    Es mi misma historia y la verdad me quiero morir, danny te amo y sin ti mi vida no tiene sentido.

  6. amor a primera vista dijo:

    fallin’ in love is so hard on the knees…but…what can we do when that person is the one who we love the most? how can i forget him?? please tell me!!!!!!!

  7. margarita dijo:

    linda cancion (esa, la que esta al final del texto)

  8. margarita dijo:

    x cierto, d quien es? nunca antes la escuche..

  9. paola dijo:

    no se estoy muy con fundida tengo novio y no quiero que me pase lo mismo yolo amo y mucho

  10. yerly dijo:

    oye me acabo dedar centa
    que pues el amor no es lo unico
    osea que nome tengo que ilucionar

  11. paola dijo:

    no se estoy muy confundida
    tengo novio y no quiero que
    me pase lo mismo lo amo
    y mucho

Escribe un comentario