MISS MEMBRILLO XVII

31 07 2008

ESCENA 44: auditorio interiores día

Marita entra al auditorio y observa a Gardenia conversando con otras candidatas. Se acerca a ella.

Marita: (seria) Gardenia, tengo que hablar contigo.

Gardenia: (la mira y se señala a sí mismo) ¿Conmigo? ¿Qué tienes tú que hablar conmigo?

Marita: Te lo pido por favor, es muy importante.

Gardenia: Está bien, pero aquí no, vamos a mi oficina (salen del auditorio).

ESCENA 45: oficina interiores día

Gardenia: (de pie, se apoya sobre el escritorio). Bueno Miss Membrillo, tú dirás, y de prisa que estoy muy ocupada.

Marita: (suspira) Te lo diré sin rodeos ¿Por qué le dijiste a Rodolfo que yo te hablé de nosotros?

Gardenia: ¿Perdón? ¿Que yo le dije qué? Mira, mi amor, si te refieres a Rodolfo Banchero, yo ni siquiera le hablo, es un muchacho malcriado.

Marita: ¿Y cómo se enteró que yo estaba en este concurso?

Gardenia: No sé, quizá su mamá, ella sí es muy amiga mía. Seguramente lo reprendió por meterse con una de mis chicas.

Marita: Pero yo nunca te dije que estuviera con él.

Gardenia: Ay, por favor, llevo años en esto y créeme que entiendo muy bien cuando una muchacha me dice “somos amigos”. De nada te sirve negarlo.

Marita: Bueno, sí, tienes razón, de cualquier manera, él terminó conmigo por tus chismes.

Gardenia: Mira niña, a mí me hablas con respeto, además lo que dije no es ningún chisme, pero en todo caso, ¿tú crees que realmente te dejó por eso?

Marita: (la mira) ¿Qué quieres decir?

Gardenia: Terminar porque participas en un concurso o porque nadie más debía saberlo son excusas muy tontas, ¿no te parece? Si de veras te amara no lo negaría.

Marita: ¿Y qué otras razones podría tener?

Gardenia: Razones no, sólo una y muy poderosa. Es obvia.

Marita: (se acomoda el cabello) A ver Gardenia, explícate porque la verdad no te entiendo.

Gardenia: Ay, mamita, de veras que no te creía tan tonta. No ibas a pensar que él te quería de verdad. Solamente jugó contigo hasta que se aburrió de ti (se acerca a su escritorio y saca de ahí un diario, se lo muestra a Marita).

Marita: (toma el diario y lo lee, abre los ojos de asombro y mira a Gardenia) Esto… no es posible! Cuándo…

Gardenia: El diario es de ayer. Era algo que se veía venir. Siento mucho decírtelo, pero él fue mucho más inteligente que tú. En fin, tengo que volver con las chicas, ¿vienes?

Marita: (pone sus manos en la silla) No, dame cinco minutos por favor. Quiero estar sola.

Gardenia: Como quieras (abre la puerta, mira a Marita de espaldas y sonríe. Cierra la puerta y se va).

Marita: (voltea a ver si ya se fue. Toma el periódico, lo rompe y lo tira al suelo) ¡Maldito imbécil! ¡Malditos todos! ¡Me engañó! ¡A mí! (grita) ¡Estúpido, estúpido, estúpido! (se va y cierra de un portazo. Se ve el periódico en el suelo. En la portada aparece Rodolfo y su novia anunciando su boda en dos semanas con el titular: “Anuncian matrimonio Banchero- De las Casas”).





MISS MEMBRILLO XVI

28 07 2008

ESCENA 41: sala de espera terminal día

Manuel y Pasión esperan sentados la salida de su bus.

Pasión: Oye, no te lo había dicho antes, pero gracias por aceptar acompañarme a Lima (le da una palmada en el hombro).

Manuel: No hombre, para eso están los amigos.

Pasión: Sí, y qué suerte encontrar un bus que salga antes de medianoche.

Manuel: Bueno, te confieso que me da un poco de miedo, pero ¿por qué no fuimos en el carro con tu chofer?

Pasión: Uff! Olvídate, con él salimos mañana. No confío en él manejando muy tarde. Mañana nos dará el alcance.

(se escucha una voz en el parlante)

Voz en off: Los pasajeros con destino a Lima sírvanse pasar a la sala de embarques. El bus estará saliendo en 15 minutos. Gracias.

Manuel: (se para y coge sus maletas). Esos somos nosotros, vámonos.

Pasión: (carga su maleta) Pensar que en unas horas estaré otra vez cerca de mi Marita.

Manuel: Ya vámonos (lo jala).

ESCENA 42: cuarto interiores noche

Lidia está echada en su cama leyendo un libro en voz baja.

Lidia: Durante el gobierno civil de José Luis Bustamante y Rivero, el general Manuel Odría dio un golpe de Estado… (tocan la puerta y mira el reloj). Las 11:30 ¿Quién podrá ser a esta hora?

Marita: (aparece con los ojos llorosos y abraza a Lidia).

Lidia. ¡Marita! ¿Qué te pasó?

Marita: (llorando) Rodolfo…terminó conmigo.

Lidia: ¿Qué? Pero pasa por favor (la hace pasar).

Marita: (se sienta) ¡Fue horrible! Me insultó y me echó (rompe a llorar).

Lidia: (le da un vaso con agua) Cálmate (le acaricia el cabello) ¿Cómo está eso que te echó? ¿Acaso vivían juntos?

Marita: (toma agua) No, claro que no…es que él tenía un departamento y me lo prestó para que viva ahí unos días mientras me instalaba.

Lidia: ¿Entonces tenía dinero? ¿Quién es ese tal Rodolfo?

Marita: Ya no me preguntes más Lidia, el caso es que me echó a la calle y no tengo dónde ir. Tú podrías, digo, nada más por unos días…?

Lidia: Sí, claro, no tienes que pedírmelo. Este cuarto es chiquito pero alcanza perfecto para las dos.

Marita: De veras te lo agradezco ¿Y qué hacías con esos libros? (los señala).

Lidia: (voltea) Estoy estudiando para el examen de cultura general. Recuerda que mañana tenemos entrevista con el jurado.

Marita: Es verdad, ya hasta me había olvidado, pero por ahora sólo quisiera dormir.

Lidia: Sí, te entiendo, acuéstate aquí (destiende la cama).

ESCENA 43: cuarto interiores noche

Marita y Lidia están acostadas en la cama. Todo está a oscuras, sólo alumbra la luz exterior que cae sobre el rostro de Marita que está despierta pensando. Lidia está dormida.

Voz en off de Marita: Te juro que me las vas a pagar Rodolfo. Por tu culpa tengo que dormir en este cuartucho de cuarta, ¡qué asco!





MISS MEMBRILLO XV

25 07 2008

ESCENA 39: habitación de hotel interiores noche

Marita abre la puerta de su cuarto, prende las luces, deja su maletín en la silla y se dirige al baño para ducharse.

ESCENA 40: habitación interiores noche

Marita se está secando el cabello y sale del baño. Se asusta cuando ve a Rodolfo sentado frente a ella.

Marita: ¡Rodolfo, me asustaste!

Rodolfo: Ah, sí? ¿Por qué? Será que no tienes la conciencia tranquila ¿Dónde estabas?

Marita: ¿No lo ves? He estado aquí.

Rodolfo: Hace una hora vine y no estabas.

Marita: (se va al tocador) Ah! Salí un rato a pasear, como me tienes todo el día abandonada…

Rodolfo: No mientas, sé perfectamente dónde estuviste.

Marita: (nerviosa) ¿Y dónde estaba según tú?

Rodolfo: Según yo no, según Gardenia Jerí… ¿te suena el nombre?

Marita: (con dudas) Mmm… no sé, creo que organiza un concurso de belleza no?

Rodolfo: Así es, es la organizadora del Miss Perú, concurso donde tú participarás nada más y nada menos que como representante de Lima.

Marita: (inmóvil) ¿Ella te dijo eso?

Rodolfo: (estalla) ¿Cómo pudiste hacerme esto? Gardenia es muy amiga de mi mamá. No conforme con no cumplir lo que me prometiste, se te ocurrió contarle de lo nuestro ¿Qué pretendías?

Marita: (temerosa) Te juro que yo no le dije nada.

Rodolfo: ¡Pero se lo dejaste entrever! Te dije que no quería que estuvieras en ese maldito concurso, pero no me hiciste caso. Te dije que si lo hacías, podías despedirte de mí.

Marita: (intenta tomarlo de las manos) Mi amor, es que tú no entiendes…

Rodolfo: (grita) Lo único que entiendo es que eres una pobre estúpida, estuviste a punto de tirar por la borda mis planes.

Marita: ¿Planes? A ver, no entiendo, además después de todo, ¿cuál es el problema de que se enteren de lo nuestro?

Rodolfo: Ese no es tu problema. Quiero que te vayas de aquí.

Marita: (solloza) No Rodolfo, tú no puedes hacerme esto…

Rodolfo: Claro que puedo (abre el ropero y saca unas maletas) Ya te ahorré el trabajo y traje unas maletas.

Marita: (intenta abrazarlo y llora) No, por favor ¡Cómo puedes olvidar lo que hemos vivido, yo me entregué a ti, fuiste mi primer hombre!

Rodolfo: Todo eso forma parte del pasado, tómalo como un buen rato que pasamos ¿acaso me creíste tan imbécil para tomarte en serio? Desde el primer momento me di cuenta que eras una cualquiera, una arribista que creyó que yo sería su escalera para ascender, pero te equivocaste conmigo. Ahora búscate otro que sea tu minita de oro.

Marita: No, no es así Rodolfo, yo te amo!

Rodolfo: (ríe con sarcasmo) Sí, claro, tanto como yo a ti. Escucha, tengo que salir pero volveré en una hora y si sigues aquí, yo mismo tiro tus trapos a la calle (la toma del brazo) Quedas advertida (sale y azota la puerta).

Marita: (llora desconsolada, se limpia las lágrimas) Maldito seas, Rodolfo Banchero, la vida da muchas vueltas y juro que te vas a arrepentir.





MISS MEMBRILLO XIV

23 07 2008

ESCENA 38: oficina interiores noche

El detective Flores se encuentra escribiendo en su escritorio cuando Pasión entra de repente.

Pasión: Vine lo más rápido que pude ¿Qué noticias me tiene? (le estrecha la mano).

Flores: Disculpe por llamarlo a esta hora. Siéntese por favor.

Pasión: (se sienta) No se preocupe. Dígame, ¿ubicó a Marita?

Flores: Mis investigaciones han tenido un gran avance. Verá, creo que estamos cerca de la señorita Villanueva.

Pasión: ¿Y para eso me hizo venir? Es decir que no sabe todavía dónde está.

Flores: Déjeme darle mi reporte (le entrega papeles).

Pasión: No gracias. Explíqueme así nomás.

Flores: Personal de servicio del hotel reconoció haber visto a la señorita María del Carmen en dos ocasiones ingresando a la habitación de Rodolfo Banchero.

Pasión: Banchero…como el de la harina de pescado.

Flores: Sí, es el sobrino del millonario Luis Banchero y fuentes fidedignas aseguran que entre ellos existía un romance y que, al parecer, fugaron juntos.

Pasión: (boquiabierta, con la voz entrecortada) ¿Un romance?…no puede ser cierto!

Flores: Todo indica que sí.

Pasión: (golpea la mesa) ¡Pues no lo acepto! ¡Usted es un charlatán!

Flores: (temeroso) ¡Contrólese señor Chávez! Le estoy dando un informe.

Pasión: (se tranquiliza) Tiene razón, siga.

Flores: El día que Banchero partió a Lima, coincide con la hora y fecha en que desapareció la señorita.

Pasión: No, no puede ser, ese desgraciado pudo obligarla, qué se yo.

Flores: Es una pequeña posibilidad pero, ¿qué interés tendría él de llevársela?

Pasión: Las mismas que yo, que la amo con toda mi alma.

Flores: (sorprendido) ¿Usted ama a … esa jovencita?

Pasión: (seguro de sí) Por supuesto. Y en conclusión, ¿dónde está?

Flores: Aún no he investigado en Lima. Deben estar juntos y en todo caso, el joven Banchero debe saber dónde está y aquí tengo la dirección de la casa de su familia (muestra una tarjeta).

Pasión: (se la arrebata) Traiga aquí. Bueno, gracias por todo. Seré yo mismo quien parta mañana a la capital (lee la tarjeta rápidamente y se va).





MISS MEMBRILLO XIII

21 07 2008

ESCENA 36: auditorio interiores día

Muchachas en traje de baño desfilan por la pasarela. Marita se une al grupo de chicas tratando de taparse.

Jimena: Hey tú! Sí, tú.

Marita: (se acerca) Sí, dígame.

Jimena: Ponte en esta fila detrás de ella (Marita se ubica) Bien, ahora quiero que modelen hacia acá y dan media vuelta (Las chicas modelan. Marita trata de imitarlas pero camina moviendo excesivamente las caderas).

Jimena: Tú, la última. Ponte aquí, hazlo sola.

Marita: (Modela. Todas se ríen).

Jimena: Supongo que intentabas modelar. No importa, al final te quedas para practicar. Ahora ve a sentarte.

Marita: (se sienta en uno de los asientos, avergonzada mientras las demás cuchichean de ella. Una muchacha se le acerca).

Lidia: Hola!

Marita: Hola.

Lidia: (se seca con una toalla) Es difícil todo esto verdad?

Marita: Dímelo a mí.

Lidia: Jimena, nuestra profesora, es exigente, muy exigente, tienes que entenderla.

Marita: Ya veo.

Lidia: Yo me llamo Lidia y tú?

Marita: María del Carmen.

Lidia: Bueno María del Carmen ¿ya estás seleccionada?

Marita: Aún no, sólo estoy a prueba…y tú?

Lidia: Gracias a Dios sí, hoy me lo dijeron.

Marita: Ah! A mí no me han dicho nada y como van las cosas, empiezo a perder las esperanzas.

ESCENA 37: auditorio interiores noche

Las candidatas al concurso ensayan una coreografía para la presentación. Marita ensaya con empeño.

Jimena: Muy bien, chicas, tomen un descanso.

Marita: (se sienta en el suelo y toma agua).

Lidia: (se sienta a su lado) Te juro que estoy muerta y pensar que ya sólo faltan tres semanas para la final.

Marita: (distraída) ¿Qué hora tienes?

Lidia: A ver…van a dar las ocho ¿Por qué?

Marita: Me preocupa que Rodolfo sospeche, ya van varios días que llega y no me encuentra.

Lidia: ¿Pero es que todavía no le ha dicho nada a su novio Señorita Lima? No esperarás al día de la final para confesárselo.

Marita: No, eso no, aún no sé cómo decírselo, sé que si se lo digo me pedirá que deje la competencia y eso nunca, yo no me voy hasta ganar.

Lidia: Bueno claro, pero espera que aquí todas queremos ganar, así que la competencia no la vas a tener nada fácil.

Marita: (la mira y sonríe) Sí, claro (Voz en off) Eso lo veremos zorra (bebe un sorbo de agua).





MISS MEMBRILLO XII

20 07 2008

ESCENA 34: oficina interiores día

Dos mujeres maduras se encuentran alrededor de un escritorio lleno de papeles y fotografías. Conversan y discuten. Marita entra.

Marita: Disculpen, ¿puedo pasar?

Gardenia: Ya estás adentro no?

Marita: Ah, bueno sí verdad? Hola.

Gardenia: (irónica) ¿Y qué te trae por acá?

Marita: Quiero participar en el concurso.

Gardenia: (disimula la risa) ¿Participar?…Eso no es así de sencillo, a ver ¿qué experiencia tienes?

Marita: Bueno…he ganado concursos de belleza anteriormente.

Gardenia: En serio…¿cuál?

Marita: Fui…reina de la cosecha del membrillo.

(Gardenia y Cecilia estallan en carcajadas).

Gardenia: ¿Y de dónde es eso?

Marita: (tímidamente) En Chimbote, ahí nací.

Cecilia: ¿Y hace cuánto qué vives en Lima?

Marita: Mmm…como tres días.

Gardenia: Vaya! Estás recién llegadita. Mira mi amor, Chimbote no es un departamento así que no puedes representarlo, para representar a una ciudad debes conocer acerca de ella.

Marita: Conozco algo y sé que puedo aprender mucho más.

Cecilia: A ver, dime, ¿Cuántos años tienes?

Marita: (tose) Tengo veintiún años.

Gardenia: Ok, ¿trajiste tus documentos de identidad?

Marita: No (ambas la miran) Es que como acabo de llegar todavía mis papeles me los enviarán en unos días, pero puede pedir referencias de mí a Luis Banchero, sí, a él.

Cecilia: No me digas que eres pariente del millonario Luis Banchero.

Marita: No exactamente pero su sobrino y yo somos amigos.

Gardenia: (escribe y sonríe maliciosamente) Ah, amigos. Bueno Miss Membrillo, está bien. Te daré una oportunidad. Tienes hasta mañana para entregarme tus documentos, por ahora me quedaré con tu ficha de inscripción. Vamos a hacerte unas pruebas. Cecilia, por favor.

Cecilia: (saca de armario un traje de baño y se lo lanza a Marita) ¡Toma!

Marita: ¿Y esto? ¿Para qué es?

Cecilia: ve al baño y póntelo. Luego ve al auditorio con el resto de las chicas.

Marita: (mira el traje de baño y se retira. Cecilia y Gardenia se miran la una a la otra).

Cecilia: ¿De veras quieres probarla? Apuesto a que ni siquiera sabe caminar en tacos.

Gardenia: ¿Por qué no? Todas merecen una oportunidad, además, si no sirve, al menos nos habremos divertido un rato, aunque ¿sabes? Creo que esta recién llegada puede servirnos de mucho, se ve que es más astuta de lo que parece.

ESCENA 35: cuarto de estudio fotográfico interiores día

Marita se encuentra sentada en una banca posando para una rudimentaria cámara fotográfica.

Fotógrafo: (dispara el flash). Listo, señorita.

Marita: (se toca los ojos por el impacto de la luz del flash. Se pone de pie, se acomoda la falda, mira con desprecio la suciedad y las rajaduras de las paredes) ¿Y…me asegura que para mañana estará lista la identificación falsa?

Fotógrafo: (con un mondadientes en la boca). Claro pe señorita, aquí somos bien cumplidores, pero no le llame falsas a mis libretitas pe señorita que me ofende, digamos que lo que aquí hacemos son duplicados, usted me entiende no?

Marita: (mira para otro lado) Sí, claro, pero entonces, ¿a qué hora puedo recogerlo?

Fotógrafo: Mañana a primera hora señorita.

Marita: (esboza una sonrisa).





MISS MEMBRILLO XI

18 07 2008

ESCENA 32: habitación de hotel interiores día

Marita está echada en su cama, aburrida, hojeando revistas. En eso, lee un aviso que llama su atención. Es una convocatoria para el concurso de Miss Perú.

Marita: (se sienta y lanza un grito) ¡No puede ser! ¡Es increíble, increíble! (se pone de pie y camina alrededor del cuarto leyendo en voz alta) se convoca a todas las jóvenes entre 18 y 25 años a acercarse hoy y mañana de 8 a 6 de la tarde a nuestras instalaciones para una prueba de talentos para el máximo certamen de la belleza nacional “Miss Perú” (tocan la puerta) Debe ser el desayuno ¡Ya voy!

ESCENA 32: puerta de hotel exteriores día

Marita y Rodolfo salen del hotel a paso rápido, dirigiéndose al auto de él. Ella sale con una revista en la mano.

Rodolfo: No pensé que tu máximo anhelo en la vida fuera algo tan vacío.

Marita: ¡No lo es! Demanda una enorme preparación, está la emoción de ganar y te abre las puertas al mundo de la actuación y el modelaje.

Rodolfo: ¡Pamplinas! Yo conozco ese mundo de frivolidades y no te lo recomiendo. No dejes que esas cosas te cieguen.

Marita: Lo siento, pero igual participaré en ese concurso.

Rodolfo: Aún no tienes 21 años, eres menor de edad, necesitas la autorización de tus padres.

Marita: Eso no es problema si tú me ayudas, puedes sobornar a los organizadores y listo.

Rodolfo: ¿Estás loca? No pienso ayudarte, ni siquiera estoy de acuerdo en que participes de esa bobería.

Marita: ¡Por favor Rodolfo! No me puedes hacer esto.

Rodolfo: ¿Y permitir que te exhibas como si fueras un objeto? ¡Jamás!

Marita: ¡Eres un machista!

Rodolfo: (se detiene y la toma de los hombros) Escúchame bien, no quiero que participes, tú no conoces nada de ese mundo. No te conviene. Prométeme que me harás caso.

Marita: Entiéndeme tú, es el sueño de mi vida.

Rodolfo: Promételo, de lo contrario, no cuentas más con mi apoyo.

Marita: (lo mira a los ojos) Está bien…te lo prometo.

Rodolfo: (sonríe y le besa la frente) Así me gusta y ahora ¿a dónde te gustaría ir?

Marita: Mmm, ¿qué tal si vamos de compras? Como comprenderás, necesito un guadarropa nuevo.

Rodolfo: ¿Qué tal si primero paseamos por Lima? Hoy tengo todo el día para ti.

Marita: Perfecto (Rodolfo abre la puerta del carro y ella sube).

ESCENA 33: sala interiores día

Una decena de chicas están sentadas esperando su turno para el casting de Miss Perú. Marita, nerviosa, mira a todas.

Recepcionista: La que sigue!

Marita: (se para, se acomoda la falda) Soy yo señorita.

Recepcionista: Pase adelante.

Marita: (abre la puerta).





MISS MEMBRILLO X

12 07 2008

ESCENA 30: habitación de un hotel interiores noche

Rodolfo entra y prende las luces. Marita lo sigue y mira a todos los rincones del cuarto.

Rodolfo: (guarda las llaves) ¿Te gusta?

Marita: Es maravilloso.

Rodolfo: (ríe y camina hacia el baño) Aquí está el baño. Tienes agua caliente y tina si quieres.

Marita: (se sienta sobre la cama) ¡Qué suavecita! Y agua caliente, hace años que me baño con agua fría.

Rodolfo: (se arrodilla y le toma la mano) Qué bueno que te guste y te prometo que será temporal.

Marita: Lo sé, pero sabes que me hubiera gustado ir a tu casa.

Rodolfo: (le besa la mano) Sabes que eso no se puede.

Marita: ¿Por qué?

Rodolfo: (se pone de pie) Tengo que irme.

Marita: (lo abraza) No, quédate un rato más.

Rodolfo: Maána vengo, ahora descansa.

Marita: Bueno, está bien, hasta mañana.

Rodolfo: (le da un beso en la boca) Hasta mañana (se retira).

Marita: (sonríe, mira la cama y se recuesta, ríe) Por fin, ahora sí estoy muy cerca de lograr lo que siempre quise.

ESCENA 31: restaurante interiores día

Pasión bebe un sorbo de café y lee el periódico. Manuel llega sobresaltado.

Manuel: Sabía que te encontraría aquí.

Pasión: Claro, es la hora del desayuno ¿No quieres acompañarme?

Manuel: claro (toma un pan y lo muerde) pero después de lo que te voy a decir, creo que se te irá el hambre, es algo que te interesa mucho.

Pasión: Habla pues, ¿de qué se trata?

Manuel: Es sobre…Marita.

Pasión: ¿Le pasó algo?

Manuel: Ayer desapareció de su casa.

Pasión: (sobresaltado se levanta de la silla) ¿Qué dijiste?

Manuel: Parece que huyó, pero nadie sabe a dónde ni con quién.

Pasión: ¿Cómo te enteraste?

Manuel: Aquí las noticias vuelan, no se habla de otra cosa.

Pasión: (se agarra la cabeza) No puede ser.

Manuel: Bueno, yo no quería decírtelo antes, pero hace unos días la vi.

Pasión: ¿La viste? ¿Dónde?

Manuel: Salía de un hotel.

Pasión: ¿ De qué hotel? ¿Del mismo donde yo estoy hospedado?

Manuel: Sí, de lo que no tengo idea es de qué hacía por ahí.

Pasión: (pensativo) No lo entiendo, pero si Marita huyó sólo me queda una opción.

Manuel: ¿Qué opción?

Pasión: Buscarla hasta encontrarla. Contrataré un detective, sí, eso haré, debo averiguar qué la hizo huir, a lo mejor está en casa de una amiga.

Manuel: No lo creo, nadie la ha visto por aquí, esa palomita debe estar bien lejos.

Pasión: Pues con mayor razón, no pararé hasta ubicarla.





MISS MEMBRILLO IX

7 07 2008

ESCENA 25: puerta de la casa de Marita exteriores día

Marita abre la puerta.

Tere: Pensé que estabas castigada.

Marita: Lo estoy, así que no puedo hacerte pasar.

Tere: Ah, ya y por cierto, ¿qué pasó con Banchero? Te fuiste con él y a mí me dejaste sola en la fiesta.

Marita: Ah, Rodolfo…Nada, no pasó nada, simplemente salimos de ahí para conversar un poco.

Tere: ¿No pasó nada con él? No te creo.

Marita: (esboza una sonrisa) Bueno, ayer le di un beso.

Tere: ¿Sí? ¡Qué bueno! Al menos se te hizo…pero en fin, si vine es porque quería hablar contigo, no sabes lo que pasó ayer con Nico…

Marita: (ignorándola) ¿Sabes? Me propuso irme a la capital con él. Lo estoy pensando.

Tere: (boquiabierta) ¿Qué? No estarás hablando en serio verdad?

Marita: Es muy en serio, justo estaba viendo que ropa ponerme para verlo luego.

Tere: No creo que hagas eso ¿Piensas realmente abandonar a tu familia?

Marita: Con ellos jamás voy a salir de esta pobreza, son un obstáculo para lograr mis objetivos en la vida.

Tere: ¿Te volviste loca o qué te pasa Marita? ¿Cómo puedes hablar así? Tus papás se rompen el lomo para cumplir tus caprichos y tú piensas pagarles así? Tendrías que ser una estúpida para dejarlos.

Marita: ¿Perdón? ¿Y a ti qué te pasa? Además ¿a ti qué te importa? Mejor cállate, eres una ordinaria.

Tere: Pues sí, quizá sea una ordinaria, pero es mejor eso que ser una cabeza hueca como tú.

Marita: (ríe con sarcasmo) ¡Vaya! Hasta que dijiste lo que en verdad piensas de mí, eres igual que todas esas tontas que me envidian.

Tere: (decepcionada) Yo no tengo nada que envidiarte.

Marita: ¿Qué no? Mírame (se da una vuelta) Ahora hazlo tú.

Tere: No lo haré.

Marita: Claro, sabes que saldrías perdiendo. Sabes que yo soy…bueno, para qué decirlo, mientras que tú…

Tere: ¿Yo qué?

Marita: Eres tan fea, por eso me odias, porque nunca nadie se ha enamorado de ti, ni siquiera ese poca cosa de tu vecino…¿Nico se llama verdad?

Tere: (con lágrimas) ¿Sabes? Ojalá sea cierto y te vayas con ese ricachón, así no volveré a ver tu linda cara (se limpia las lágrimas) ¡Hasta nunca! (se va).

Marita: (grita) ¡Lárgate! No te necesito (susurra) ¡Pobre diabla! No necesito de ti ni de nadie, yo sola me basto y me sobra (cierra su puerta y se recuesta en ella, sus ojos están rojos).

ESCENA 26: dormitorio interiores día

Marita da vueltas alrededor de su habitación.

Marita: Ya son casi las 7. Rodolfo debe estar a punto de irse, pero no, no puedo permitir que se vaya sin mí. Tengo que salir de aquí como sea (saca de debajo de la cama una maleta). Me iré con él, como que me llamo Marita Villanueva que lo convenzo de llevarme (pone llave a la puerta y empieza a poner ropa del ropero en la maleta). ¿Y si dejo una carta a Fátima para que se las dé a mis padres? No, no se lo merecen. Ya es tarde (mira su reloj). Si no me voy ahora, no lo alcanzo (mira la caja de cartas) Son parte del pasado (voltea, mira la caja y la toma. Saca la tapa y guarda la orquídea seca. Camina por su cuarto, acaricia el clóset, su cama y se va por la ventana).

ESCENA 27: puerta de hotel exteriores día

Un chofer guarda unas maletas en el capote del coche y se dirige al asiento del conductor. Rodolfo sale del hotel y se sienta al lado del conductor.

Chofer: ¿Listo joven?

Rodolfo: Sí, quiero irme cuanto antes de este lugar…¿Oíste eso?

Chofer: No señor, yo no escuché nada.

Rodolfo: Vino de…atrás (Marita se asoma por el asiento delantero) ¡Marita! ¿Pero qué haces aquí?

Marita: Rodolfo, por favor, te lo pido por lo que más quieras, no me dejes aquí.

Rodolfo: Marita, baja ahora mismo del carro, no quiero que me metas en problemas.

Marita: (triste) Por favor, prometo no causarte problemas, es que mis padres..me echaron de la casa, no tengo adónde ir.

Rodolfo: ¿Qué te echaron? Pero…como así? En fin, eso no importa baja del carro, por favor ( baja del carro y abre la portezuela de atrás).

Marita: (con los ojos llorosos baja del carro y lo abraza) Por favor Rodolfo, no sabes lo importante que es para mí, llévame contigo, no puedo alejarme de ti (llora).

Rodolfo: (desconcertado la abraza).

ESCENA 28: casa de Tere exteriores día

Carmen y Fátima conversan con Tere en su sala.

Carmen: (acongojada) Trata de recordar Tere, Marita no te dijo nada?

Tere: (dudando) No puedo creer que Marita se haya ido.

Carmen: Entonces sí sabes algo.

Tere: (nerviosa) ¿Saber?…No, yo, yo no sé nada.

Fátima: ¿Estás segura? ¿Acaso ayer no fuiste a verla?

Tere: Marita estaba castigada, solo la vi un minuto (toma las manos de doña Carmen) Tenga fe señora, quizás Marita haya recapacitado y ya esté en su casa.

Carmen: (llora) Sí, puede que tengas razón. Gracias Tere. No te quitamos más tu tiempo. Hasta luego. (se retira).

Tere: ¡Doña Carmen!

Carmen: ¿Sí? Dime hija.

Tere: Si me entero de algo, voy a su casa.

Carmen: Te lo voy a agradecer hija.

ESCENA 29: sala de casa de Marita interiores noche

José está sentado en el comedor de espaldas. Fátima y Carmen acaban de llegar. José se quita los lentes y mira a su esposa.

José: ¿Y? ¿Qué averiguaron?

Fátima: (se quita el abrigo y lo pone el sofá) Nadie sabe nada.

Carmen: (se sienta en el sofá, se limpia las lágrimas con un pañuelo) Tenemos que seguir buscándola. Algo puede haberle pasado.

José: Lo único que le pasa es que se largó. Recuerda que “este mundo de miseria” no es para ella.

Carmen: José, por favor, no creo que sea la hora de reproches.

José: Si no son reproches, es la verdad. Si ustedes quieren buscarla, háganlo, pero eso sí, aquí no me vuelve. No quiero que contamine a mis hijas, mis únicas hijas. Hoy, Marita ha muerto para mí.





MISS MEMBRILLO VIII

5 07 2008

ESCENA 24: habitación interiores día

Rodolfo habla por teléfono en su habitación.

Rodolfo: Bueno, la verdad está horrendo el pueblito este, pero al fin y al cabo, sólo serán unos días…No, claro que no me gusta, lo hago porque mi tío me lo pidió…Ah sí claro, ya me conoces…Sabes que soy exigente (ríe) y ella está muy bien para pasar el rato…Pues hoy quedó en venir…(tocan la puerta) Adelante!

Botones: Joven, la señorita Villanueva lo está esperando en recepción, dice que tienen una cita.

Rodolfo: Dile que suba (ríe y continúa hablando por teléfono) Ahí está, luego te cuento, nos vemos (se dirige al espejo, se arregla el cabello, tocan la puerta y abre).

Marita: (sonríe) Hola.

Rodolfo: (mira su reloj) Hola, sí que te haces esperar eh?

Marita: (entra) Tuve unos problemas para venir pero ya estoy aquí.

Rodolfo: ¿No te molesta haber entrado a mi cuarto verdad?

Marita: (sonríe) No, ¿por qué? Al contrario, mejor, así es más privado.

Rodolfo: Yo pienso lo mismo (se sienta a su lado y la contempla. Ella mira los labios de él. Rodolfo intenta besarla).

Marita: (se pone de pie) No Rodolfo, mejor no. Acabamos de conocernos.

Rodolfo: (se pone de pie y acaricia su rostro) Lo siento, no pude evitarlo, es que me gustas mucho.

Marita: (mira para otro lado, se pone de espaldas) Sólo quieres jugar conmigo y no te lo voy a permitir, yo no soy de esas.

Rodolfo: ¿Jugar contigo? ¿Yo? ¿Cómo crees eso?

Marita: (voltea y lo mira) Pero en unos días te irás.

Rodolfo: Bueno…puedo escribirte.

Marita: ¿Lo ves? ¡Puras mentiras!

Rodolfo: ¿Y qué más puedo hacer? Sabes que debo volver a Lima, no tengo otra opción.

Marita: (lo acaricia) Puedes llevarme contigo.

Rodolfo: (sorprendido) ¿Qué dices?

Marita: No puedo seguir aquí Rodolfo, tengo muchos problemas…Además, ahora que te conozco, no quisiera separarme de ti.

Rodolfo: (pensativo) Marita, es una locura, acabo de conocerte, ¿cómo te voy a llevar conmigo?

Marita: Muy bien. Entonces no hay más que hablar. Si cambias de opinión, búscame (coge su cartera y se dirige a la puerta).

Rodolfo: (la detiene) Por favor, no te vayas. Me encantas.

Marita: Y tú a mí (lo besa) Entonces, ¿me llevarás?

Rodolfo: (con los ojos cerrados) Entiende, no puedo, ¿qué le diría a mi familia?

Marita: (se enoja y baja la mirada) Entonces adiós.

Rodolfo: Pero Marita…

Marita: Por favor Rodolfo, sólo llévame a Lima, prometo no causarte molestias.

Rodolfo: (recuesta su cabeza en la pared) Lo siento, pero si quieres irte a la capital tendrás que buscar otros medios, para mí es imposible.

Marita: (lo mira furiosa y se va de la habitación cerrando la puerta bruscamente).