ESCENA 44: auditorio interiores día
Marita entra al auditorio y observa a Gardenia conversando con otras candidatas. Se acerca a ella.
Marita: (seria) Gardenia, tengo que hablar contigo.
Gardenia: (la mira y se señala a sí mismo) ¿Conmigo? ¿Qué tienes tú que hablar conmigo?
Marita: Te lo pido por favor, es muy importante.
Gardenia: Está bien, pero aquí no, vamos a mi oficina (salen del auditorio).
ESCENA 45: oficina interiores día
Gardenia: (de pie, se apoya sobre el escritorio). Bueno Miss Membrillo, tú dirás, y de prisa que estoy muy ocupada.
Marita: (suspira) Te lo diré sin rodeos ¿Por qué le dijiste a Rodolfo que yo te hablé de nosotros?
Gardenia: ¿Perdón? ¿Que yo le dije qué? Mira, mi amor, si te refieres a Rodolfo Banchero, yo ni siquiera le hablo, es un muchacho malcriado.
Marita: ¿Y cómo se enteró que yo estaba en este concurso?
Gardenia: No sé, quizá su mamá, ella sí es muy amiga mía. Seguramente lo reprendió por meterse con una de mis chicas.
Marita: Pero yo nunca te dije que estuviera con él.
Gardenia: Ay, por favor, llevo años en esto y créeme que entiendo muy bien cuando una muchacha me dice “somos amigos”. De nada te sirve negarlo.
Marita: Bueno, sí, tienes razón, de cualquier manera, él terminó conmigo por tus chismes.
Gardenia: Mira niña, a mí me hablas con respeto, además lo que dije no es ningún chisme, pero en todo caso, ¿tú crees que realmente te dejó por eso?
Marita: (la mira) ¿Qué quieres decir?
Gardenia: Terminar porque participas en un concurso o porque nadie más debía saberlo son excusas muy tontas, ¿no te parece? Si de veras te amara no lo negaría.
Marita: ¿Y qué otras razones podría tener?
Gardenia: Razones no, sólo una y muy poderosa. Es obvia.
Marita: (se acomoda el cabello) A ver Gardenia, explícate porque la verdad no te entiendo.
Gardenia: Ay, mamita, de veras que no te creía tan tonta. No ibas a pensar que él te quería de verdad. Solamente jugó contigo hasta que se aburrió de ti (se acerca a su escritorio y saca de ahí un diario, se lo muestra a Marita).
Marita: (toma el diario y lo lee, abre los ojos de asombro y mira a Gardenia) Esto… no es posible! Cuándo…
Gardenia: El diario es de ayer. Era algo que se veía venir. Siento mucho decírtelo, pero él fue mucho más inteligente que tú. En fin, tengo que volver con las chicas, ¿vienes?
Marita: (pone sus manos en la silla) No, dame cinco minutos por favor. Quiero estar sola.
Gardenia: Como quieras (abre la puerta, mira a Marita de espaldas y sonríe. Cierra la puerta y se va).
Marita: (voltea a ver si ya se fue. Toma el periódico, lo rompe y lo tira al suelo) ¡Maldito imbécil! ¡Malditos todos! ¡Me engañó! ¡A mí! (grita) ¡Estúpido, estúpido, estúpido! (se va y cierra de un portazo. Se ve el periódico en el suelo. En la portada aparece Rodolfo y su novia anunciando su boda en dos semanas con el titular: “Anuncian matrimonio Banchero- De las Casas”).