MISS MEMBRILLO VIII
ESCENA 24: habitación interiores día
Rodolfo habla por teléfono en su habitación.
Rodolfo: Bueno, la verdad está horrendo el pueblito este, pero al fin y al cabo, sólo serán unos días…No, claro que no me gusta, lo hago porque mi tío me lo pidió…Ah sí claro, ya me conoces…Sabes que soy exigente (ríe) y ella está muy bien para pasar el rato…Pues hoy quedó en venir…(tocan la puerta) Adelante!
Botones: Joven, la señorita Villanueva lo está esperando en recepción, dice que tienen una cita.
Rodolfo: Dile que suba (ríe y continúa hablando por teléfono) Ahí está, luego te cuento, nos vemos (se dirige al espejo, se arregla el cabello, tocan la puerta y abre).
Marita: (sonríe) Hola.
Rodolfo: (mira su reloj) Hola, sí que te haces esperar eh?
Marita: (entra) Tuve unos problemas para venir pero ya estoy aquí.
Rodolfo: ¿No te molesta haber entrado a mi cuarto verdad?
Marita: (sonríe) No, ¿por qué? Al contrario, mejor, así es más privado.
Rodolfo: Yo pienso lo mismo (se sienta a su lado y la contempla. Ella mira los labios de él. Rodolfo intenta besarla).
Marita: (se pone de pie) No Rodolfo, mejor no. Acabamos de conocernos.
Rodolfo: (se pone de pie y acaricia su rostro) Lo siento, no pude evitarlo, es que me gustas mucho.
Marita: (mira para otro lado, se pone de espaldas) Sólo quieres jugar conmigo y no te lo voy a permitir, yo no soy de esas.
Rodolfo: ¿Jugar contigo? ¿Yo? ¿Cómo crees eso?
Marita: (voltea y lo mira) Pero en unos días te irás.
Rodolfo: Bueno…puedo escribirte.
Marita: ¿Lo ves? ¡Puras mentiras!
Rodolfo: ¿Y qué más puedo hacer? Sabes que debo volver a Lima, no tengo otra opción.
Marita: (lo acaricia) Puedes llevarme contigo.
Rodolfo: (sorprendido) ¿Qué dices?
Marita: No puedo seguir aquí Rodolfo, tengo muchos problemas…Además, ahora que te conozco, no quisiera separarme de ti.
Rodolfo: (pensativo) Marita, es una locura, acabo de conocerte, ¿cómo te voy a llevar conmigo?
Marita: Muy bien. Entonces no hay más que hablar. Si cambias de opinión, búscame (coge su cartera y se dirige a la puerta).
Rodolfo: (la detiene) Por favor, no te vayas. Me encantas.
Marita: Y tú a mí (lo besa) Entonces, ¿me llevarás?
Rodolfo: (con los ojos cerrados) Entiende, no puedo, ¿qué le diría a mi familia?
Marita: (se enoja y baja la mirada) Entonces adiós.
Rodolfo: Pero Marita…
Marita: Por favor Rodolfo, sólo llévame a Lima, prometo no causarte molestias.
Rodolfo: (recuesta su cabeza en la pared) Lo siento, pero si quieres irte a la capital tendrás que buscar otros medios, para mí es imposible.
Marita: (lo mira furiosa y se va de la habitación cerrando la puerta bruscamente).