MISS MEMBRILLO XLVIII

30 10 2008

ESCENA 130: entrada de la mansión interiores día

Beto entra del brazo con Marita. Ella está pálida. Los empleados la esperan, de pie.

Calixta: ¡Qué bueno que llega señora!

Marita: (con voz apagada) Ahora no Calixta, me siento mal. Dile a Carlota que me suba un té.

Calixta: (rompe en llanto) Señora, es que Carlotita…

Marita: ¿Carlota? ¿Qué pasa con ella…?

Calixta: Toda la mañana estuvo muy mal y…hace una hora se murió.

Marita: (sorprendida) ¿Qué? No puede ser, cuando me fui estaba perfectamente…

Calixta: (se limpia con un pañuelo) Pues, ya ve…

Marita: ¿Y no trajeron a un doctor?

Calixta: No queríamos hacerlo hasta que usted llegara.

Beto: ¿Pero cómo así se murió?

Calixta: No sé, de pronto empezó a vomitar como loca y se murió.

Beto: (se toca la cabeza sobresaltado).

Marita: Lo que nos faltaba, primero Pasión en la cárcel y ahora esto…tendremos que llamar a la policía.

Beto: ¡No! ¿Cómo vas a hacer eso? Serían demasiados escándalos en esta casa.

Marita: ¿Entonces qué hago?

Beto: Calixta, llama a los familiares de Carlota, que vengan a recoger el cuerpo y le den cristiana sepultura. Nosotros pagaremos todos los gastos.

Marita: Bien, encárgate tú de eso, luego te firmo el cheque. Ahora quiero ir a descansar (Beto la ayuda a subir las escaleras).

ESCENA 130: habitación de Marita interiores día

Marita está acostada en su cama, toma un sorbo de té. Beto está sentado a su lado, la acaricia.

Marita: Siento haber echado a perder tu día.

Beto: No te preocupes amor. Tu salud es primero.

Marita: Los helados me pusieron peor. Ya pesqué una gripe.

Beto: No hay problema (le toma la mano y sonríe) pero cuando te repongas, nos vamos a Huacho.

Marita: ¿Huacho?

Beto: Sí, hay lindas playas por allá, la pasaremos muy bien, ya verás (le besa la mano).

ESCENA 131: prisión interiores día

Manuel: Voy a conseguirte otro abogado.

Pasión: ¿Por qué otro?

Manuel: Porque el que tienes no ha hecho nada por sacarte de aquí.

Pasión: Marita confía en él, es de los mejores de la ciudad.

Manuel: Pues si Marita confía en él…ni hablar. Este otro abogado que conseguiré para ti me dio muchas esperanzas para ti, es más, contratamos a un detective para que busque al tal Javier Pérez.

Pasión: ¿En serio? Tienen que encontrarlo, por su culpa estoy aquí.

Manuel: ¿Y por culpa de quién lo conociste? Por Marita, claro, esa mujer ha sido tu maldición.

Pasión: Ay, ya Manuel, cánsate. Para ti toda la culpa la tiene Marita.

Manuel: Algo me dice que ella tuvo mucho que ver con lo que te pasó.

Pasión: Por favor Manuel, ¿cómo puedes creerla capaz de aliarse con un narcotraficante para perjudicarme a mí que soy su esposo?

Manuel: Qué ciego estás Pasión, sólo espero que cuando abras los ojos no sea demasiado tarde…por cierto, llamé a la mansión. Tu querida mujercita está enferma, por eso no ha venido a verte.

Pasión: ¿Enferma? ¿Qué tiene?

Manuel: Nada de cuidado, sólo un resfriado. Será que se desabriga mucho, sobre todo en las noches.

Pasión: (golpea el vidrio) ¡Basta! ¡No te aguanto una ofensa más contra mi mujer! Estoy harto de escuchar tus comentarios. Uno más y se acaba nuestra amistad!

Manuel: Es que no entiendo cómo puedes creerle más que a mí! Si estás aquí, es por su culpa y te lo voy a demostrar! Pero si no quieres escucharme, allá tú, me voy!

ESCENA 132: habitación interiores día

Beto entra, patea la cama, la destiende. Está enojado.

Beto: ¡Maldita sea! Nada me sale bien, tuvo suerte la estúpida de Marita, pero a la próxima no se me escapa. No la aguanto, cada día está más insoportable… pero bueno, quizá me convenga esperar…primero tiene que convencer a Pasión de que le firme ese poder sobre su fortuna, sólo así podré pasar una buena temporada en Italia (mira al espejo) Te juro que no te fallaré.

ESCENA 133: sala interiores noche

Beto y Marita escriben sobre papeles en el escritorio.

Beto: ¡No Marita, así no!

Marita: Es que no sé hacer esto Beto, en mi vida he falsificado una firma.

Beto: Pues tendrás que aprender, recuerda que es la única forma de vaciar las cuentas de Pasión: falsificando su firma.

Marita: Todo por culpa del viejo ese de Manuel…le ha metido tanta cizaña a Pasión que ahora él no quiere que maneje su fortuna.

Beto: Bueno, no hay tiempo para lamentarnos, Manuel ya contrató un nuevo abogado para Pasión y en cualquier momento se puede descubrir todo, y para cuando eso pase tú y yo tenemos que estar bien lejos. ¡Sigue ensayando!

Marita: (intenta firmas en papeles).

ESCENA 134: puerta de banco exteriores día

Marita sale del banco con un portafolio. Beto la espera de pie junto al auto.

Beto: ¿Y cómo te fue?

Marita: (sonríe) Perfecto, saqué todo el dinero de las cuentas de Pasión.

Beto: ¡Sí! (sonríe y abraza a Marita).

ESCENA 135: exterior de la mansión exteriores día

Marita acomoda las maletas en la parte de atrás de su auto. Beto está parado junto al carro, esperándola.

Beto: ¿Listo todo?

Marita: Sí, cuando quieras nos vamos.

Beto: Ahora mismo. Métete al carro.

(Ambos entran al auto. Cierran las puertas y se van).

Calixto: (mira el carro irse junto a los otros empleados) ¡Qué descaro de la señora! Mientras el señor pasa las de Caín, ella se va de vacaciones con su amante. Me da pena decirlo, pero algún día va a pagar lo que está haciendo.





MISS MEMBRILLO XLVII

30 10 2008

ESCENA 127: centro comercial interiores día

Beto y Marita están caminando. Beto la mira.

Beto: ¿No quieres un heladito? Ahí está la heladería (la señala).

Marita: ¿Por qué no? Vamos.

Beto: Pero tú lo pagas eh?

ESCENA 128: cocina interiores día

Las empleadas están conversando. Carlota está vomitando en el lavadero.

Calixta: ¿Qué tienes Carlotita?

Carlota: (en voz baja) No sé…(se acerca a ellos lentamente, se agarra la cabeza) Me siento mal, muy mal (se desmaya).

(Las otras sirvientas se agachan para auxiliarla. Le dan palmadas en la cara).

ESCENA 129: centro comercial interiores día

Beto y Marita caminan, pasean por las tiendas. Marita se toca la frente, se siente mal.

Beto: ¿Qué pasa? ¿Estás mal?

Marita: Un poco, creo que el helado no me cayó bien.

Beto: Entonces caminemos para que te despejes (la jala).

Marita: (se marea) No, mejor no. Creo que vamos a la casa. Otro día, venimos.

Beto: Mejor paseemos Marita, mira qué lindo día hace.

Marita: (se recuesta en su hombro) Llévame al carro.

Beto: Está bien (salen del centro comercial).

Voz en off: Excelente, unos minutos más y estarás bien muerta.





MISS MEMBRILLO XLVI

26 10 2008

ESCENA 124: celda interiores noche

Pasión está sentado sobre su catre, pensando.

Pasión: Marita, mi razón de ser. Sé que no debo dudar de ti, ¿qué es esta mala sensación que tengo? (otros presos que están durmiendo lo callan).

ESCENA 125: interior de un auto interiores día

Marita y Beto pasean en un auto por una avenida céntrica. Van a alta velocidad, Marita saca su cara por la ventana y sonríe. Beto la mira y sigue conduciendo.

ESCENA 126: playa exteriores día

Beto camina por la orilla del mar de la mano con Marita. Él la carga y le da vueltas. Caen en la arena riendo.

Marita: (recostada sobre la arena) Beto, ¿me amas?

Beto: ¿Qué pregunta es esa?

Marita: Es muy simple, ¿me amas? Nunca me lo has dicho.

Beto: Pues…sí, sí te amo.

Marita: ¿Y siempre vamos a estar juntos?

Beto: (la abraza) Sí Marita, sí. Y cómo no, si estás super buena (se ríen y se besan).

ESCENA 125: comedor interiores día

Carlota sirve el desayuno a Beto.

Beto: Carlota, trae el desayuno de Marita.

Carlota: ¿Qué no está durmiendo?

Beto: Tú sírvelo nada más (Carlota se va).

Voz en off: El plan A: deshacerme de Pasión va viento en popa, nada más me queda ejecutar el plan B: deshacerme de Marita (Carlota llega con el desayuno y lo sirve. Se va).

Beto: (espera a que se vaya, mira a todos lados y saca un frasquito de su bolsillo, lo mira).

Voz en off: El farmacéutico dijo que tuviera mucho cuidado, sólo un poco de arsénico sería mortal (lo destapa, echa el polvo al jugo y lo mezcla con una cuchara). ¡Listo! Qué pena Marita, pero Pasión quedará viudo antes de tiempo.

Beto: ¡Carlota!

Carlota: (se acerca corriendo y se limpia la boca) Sí señor, ¿qué se le ofrece?

Beto: Llévele el desayuno a la cama.

Carlota: Pero si está durmiendo se va a inojar.

Beto: Dile que vine a buscarla porque quiero que salgamos, vas a ver que rápido se levanta.

Carlota: Sí, joven, ya mismito voy a buscar donde llivarli el disayuno (se va).

Beto: (sonríe complacido).

ESCENA 126: habitación interiores día

Marita está profundamente dormida. Carlota entra con una fuente, la pone en la cómoda y se acerca a Marita.

Carlota: (toca su hombro) Seño Marita, seño, levántese.

Marita. Ahora no Beto (mira de reojo) Ay, eres tú, ¿qué quieres?

Carlota. Vine a despertarla, le traje su disayuno.

Marita: (bosteza) No me fastidies, que no te he dicho mil veces que me choca que me levantes cuando estoy durmiendo?

Carlota: El joven Beto está abajo.

Marita: (se levanta) ¿Beto? ¿Pero qué hace aquí? Si Manuel lo ve le va a contar todo a Pasión.

Carlota: Es que dice que quiere salir con usté (le acerca la fuente) Aquí está su desayuno.

Marita: (se estira) Bueno. Está bien, haré un esfuerzo (mira la fuente) ¿Qué es esto?

Carlota: Su disayuno.

Marita: (coge el vaso) ¿Jugo de papaya?

Carlota: Sí, fresquecito está.

Marita: (deja el vaso) Ag, odio el jugo de papaya.

Carlota: Pero si está riquisimísimo

Marita: Me comeré el resto, pero llévate esto.

Carlota: ¿Cómo, lo va a botar? ¿Cómo va a desperdiciar la comida?

Marita: No lo quiero, así que haz lo que quieras con él, bótalo, tómalo, no sé.

Carlota: (mira el vaso y a Marita).





MISS MEMBRILLO XLV

25 10 2008

Marita entra intempestivamente en el cuarto.

Marita: Manuel le va a contar todo a Pasión.

Beto: ¿Qué quieres decir con todo?

Marita: Le dije que eres un amigo de la familia pero no me creyó.

Beto: Cómo se lo habrás dicho, es que te falta poder de convencimiento.

Marita: Mira, no sé, no sé. Ahora tengo que ir a hablar con Pasión…maldita la hora en que el viejo ese se le ocurrió venir a inspeccionarme, estúpido!

Beto: Bueno, bueno, mejor apresúrate en ir porque Manuel de seguro debe estar contándole lo que vio en estos momentos.

ESCENA 121: cárcel interiores día

Manuel y Pasión hablan a través del vidrio.

Manuel: Apenas te acaban de encerrar y tu mujercita ya llevó a su amante a tu propia casa.

Pasión: (pensativo) No me dijo nada.

Manuel: Para que veas, te lo dije, esa niña es de lo peor. Hasta se me insinuó con tal que no te contara.

Pasión: (lo mira sorprendido) ¿Qué? Eso sí no te lo creo, no, me estas mintiendo, Marita sería incapaz…

Manuel: ¡Es verdad!

Pasión: No puede ser, lo que pasa es que tú le tienes mala voluntad. Voy a esperarla y que ella me diga lo que realmente pasó.

Manuel: ¡Pero Pasión!

Pasión: ¡Nada! Quiero escucharla a ella, punto final!

Manuel: (mueve la cabeza).

ESCENA 122: cárcel interiores día

Marita está sentada, nerviosa. Pasión entra, la mira serio y se sienta.

Marita: Pasión, mi amor, tenía que hablar contigo.

Pasión: Ya lo sé, te estaba esperando.

Marita: Entonces Manuel ya te contó su versión.

Pasión: (serio) Sí, su versión.

Marita: ¿Y le crees?

Pasión: (se encoge de hombros) Dímelo tú, ¿debo creerle?

Marita: ¡No, por supuesto que no! Yo te amo Pasión, lo único que deseo es sacarte de aquí.

Pasión: ¿Beto está viviendo contigo? ¿Sí o no?

Marita: (baja la mirada) Es verdad, pero tuve mis motivos.

Pasión: (golpea la vidrio) ¿Y me lo dices así? ¿Cómo puedes decirme que estás viviendo con otro hombre bajo mi techo?

Marita: Escúchame, Beto te estima, de veras. Me ayudó a presionar al abogado para que se esfuerce en sacarte, él no quería que te lo contara. Ahora, él tiene serios problemas económicos, lo echaron de donde vivía, por eso acepté que vaya a la casa. Va a estar en el cuarto de huéspedes, por un tiempo nada más.

Pasión: ¿Y tenía que ser justo ahora que no estoy yo en la casa? Pues lo siento mucho María del Carmen, tú eres mi esposa y una mujer casada no va a vivir con otro hombre en la misma casa. Dile que le agradezco por lo que ha hecho por mí, pero si quieres ayudarlo, dale dinero, que se las arregle solo, pero no lo quiero un minuto más viviendo ahí, quiero que se vaya hoy mismo.

Marita: Pero Pasión, me duele mucho que no confíes en mí, recuerda, me lo prometiste.

Pasión: Mira Marita, confío en ti, pero no en él y por muy amigo de la familia que sea, no puede vivir contigo, por Dios! No lo quiero en la casa, es una cuestión de respeto, si me amas, pídele que se vaya.

Marita: (seria) Está bien Pasión. Lo que tú digas.

ESCENA 123: baño interiores noche

Beto descansa con los cerrados en la tina. Marita entra silenciosamente con una bata. Se para al pie de la tina, Beto abre los ojos y se queda viéndola.

Beto: ¡Llegaste! Y dime, ¿cómo te fue?

Marita: (se sienta al borde de la tina) No muy bien, el imbécil de Manuel le fue con el chisme a Pasión, quiere que te vayas.

Beto: Lo sabía, eres una tonta, no supiste convencerlo.

Marita: Ay Beto, entiende, en parte tiene razón, diceque confía en mí pero no puede permitir que su mujer viva bajo el mismo techo con otro hombre.

Beto: ¿Entonces te perdonó? ¿No te pedirá el divorcio?

Marita: No, claro que no, pero creo que para no levantar sospechas, es mejor que te vayas, ya tendremos tiempo para estar juntos para siempre…aunque, sabes? Te voy a extrañar, es que te has hecho tan necesario para mí. Te amo, de veras que te amo.

Beto: (cierra los ojos y sonríe) ¿Quieres acompañarme?

Marita: (sonríe, se quita la bata frente a Beto y se mete a la tina. Ambos se besan apasionadamente).





MISS MEMBRILLO XLIV

20 10 2008

ESCENA 119: entrada de la mansión interiores día

La empleada abre la puerta y queda boquiabierta al ver a Marita llegar con Beto, que lleva una maleta. Beto pone su maleta en el suelo y da un respiro.

Beto: Al fin, hogar dulce hogar.

Marita: Me siento tan feliz, ¿sabes? Logré que el abogado (mira a la empleada) tú sabes, le di el dinero para que acelere las cosas con el caso de Pasión.

Beto: (sonríe maliciosamente) ¡Ay, bendito sea Dios! (toma un paquete) ¿Ves esta cosa? Es tu cuadro.

Marita: (alegre) A verlo, quita la envoltura.

Beto: Después, todo a su tiempo, ¿qué te parece si lo colgamos en la sala?

Marita: Para que los visitantes me vean siempre. Sí, me parece perfecto.

(La empleada abre la puerta y entra Manuel, quien se detiene pasmado al ver a Beto y su maleta).

Manuel: (se acerca a Marita) ¿Me puedes decir qué significa esto?

Beto: ¿No ves? Es una maleta, está viejita pero todavía sirve.

Manuel: (molesto) Tú cállate que contigo no estoy hablando (se dirige a Marita). Explícame qué hace este hombre aquí.

Marita: (nerviosa) Esteee, bueno…(mira a Beto).

Beto: Tómalo con calma hombre. Marita, que tu empleada me lleve al cuarto de huéspedes, ¿no?

Marita: Claro. Calixto, acompañe al joven (Calixta acompaña a Beto, éste la abraza, ella se sonroja y él se ríe. Suben las escaleras y se van).

Manuel: Ahora sí, ¿puedes explicarme qué hace ese mequetrefe en la casa de tu esposo?

Marita: Mire, a mí no me hable de esa manera…él es el pintor que me retrató, es un amigo de la familia que está atravesando una crisis y yo lo acogí en esta que es mi casa también.

Manuel: (con ironía) Así que de un día para otro te convertiste en Santa Marita de Chimbote…

Marita: No me importa si no me cree. Lo cierto es que ese joven es un amigo de la familia.

Manuel: Pues no te creo nada de lo que dices. Ese hombre obviamente es más que tu amigo…

Marita: No le permito…

Manuel. Sí me permites, apuesto a que Pasión no sabe nada de esto.

Marita: No, pero pensaba decírselo.

Manuel: Claro, después de haber metido a ese a esta casa. Entérate que una señora decente no mete hombres a su casa si está sola y menos sin el consentimiento de su esposo.

Marita: Yo tengo mi conciencia limpia.

Manuel: (irónico) ¡Sí, como no! Si yo sabía, tantas veces le dije a Pasión que no me dabas buena espina, pero deja que se entere de tu descaro.

Marita: No es necesario, yo misma se lo diré.

Manuel: Él necesita saber la verdad, tú sólo lo vas a enredar con tus mentiras.

Marita: Déjeme decírselo, por favor…(se pone cerca de él, le acaricia el hombro y le habla seductoramente) Yo sé que usted no es malo, ¿por qué le caigo tan mal?

Manuel: (sonríe) ¿Simpático? ¿De veras te lo parezco?

Marita: Por supuesto, además de interesante e inteligente.

Manuel: (mira la mano de Marita en su hombro, la mira fijamente y le quita la mano) Sí, soy inteligente, por eso percibo cómo eres. Pasión está ciego pero yo le voy a abrir los ojos (la mira de pies a cabeza) No eres más que una cualquiera.

Marita: (le da una bofetada) No me ofenda. Es un viejo ordinario, pero ya veremos a quién le cree. Será su palabra contra la mía.

Manuel: (sonríe y se toca la cara) Eso lo veremos…Es que aún no entiendo que te vio mi amigo…es que fracamente…para que te lo sepas, a mí me gustan las mujeres de verdad, no una escoba como tú, flaca y fea.

Marita: (enojada) ¡Eso no es cierto! Lárguese de mi casa, voy a prohibirle la entrada a partir de ahora, pedazo de ordinario.

Manuel: (se acerca a la puerta, la abre y ríe) A mí lo ordinario se me puede quitar, pero a ti lo fea…

Marita: (coge un adorno y lo tira a la puerta. Manuel cierra la puerta) ¡Imbécil!

ESCENA 120: cuarto de huéspedes interiores día

Beto mira la televisión mientras come una manzana. Está echado en la cama.

Beto: (sonriente) ¡Ay, qué rico es ser rico! (ríe) Por fin, mi vida empieza a tener sentido (se pone de pie y se mira al espejo) Mira nada más esta carita (se toca la cara) Ya pareces esos actores de Hollywood (voltea) pero no, tu destino está en el país de las pizzas, ahí estudiarás para convertirte en el próximo Miguel Ángel. Buongiorno principessa! (ríe y se vuelve a echar en la cama) Ya no puedo esperar, estoy ansioso por terminar de cumplir mi plan, para eso este cerebrito tiene que trabajar en la segunda parte de su obra maestra titulada: “Me comí una mocosa y fugué con la plata del esposo-abuelo” (ríe a carcajadas).





MISS MEMBRILLO XLIII

17 10 2008

ESCENA 113: celda interiores noche

Pasión está sentado en el catre, fumando un habano. Manuel llega.

Manuel: ¡Pasión!

Pasión: (tras los barrotes, corre hacia Manuel) ¡Manuel, amigo! ¿Qué es lo que te han dicho?

Manuel: Aún nada sobre tu salida. Dicen que no hay fianza a lugar.

Pasión: (golpea los barrotes) Esto no me puede estar pasando.

Manuel: Tu caso parece difícil, pero ¿cómo fue a parar esa droga ahí?

Pasión: No sé, creo que caí en una trampa.

Manuel: ¿Trampa?

Pasión: Es una larga historia. ¿Y el abogado?

Manuel: Está afuera esperando, ¿lo traigo?

Pasión: Sí… pero antes quiero ver a mi Marita, ha venido, ya le avisaron, ¿verdad?

Pasión: Sí, está afuera.

Pasión: Quiero verla, la pobrecita debe estar muy preocupada por mí.

ESCENA 114: sala de la comisaría interiores noche

Marita está sentada. El abogado está sentado en otro sillón. Ella lo mira preocupada. Manuel entra.

Marita: (se pone de pie) Manuel, dígame, ¿cómo está Pasión?

Manuel: (lo mira de mala manera) ¿Cómo va a estar? Mal pues. Quiere verte.

Marita: Lo suponía. Mi deber es estar a su lado.

ESCENA 115: celda interiores noche

Marita corre hacia la celda.

Marita: ¡Pasión! ¡Pasión! (se acerca y lo toma de las manos).

Pasión: ¡Marita, nos tendieron una trampa! Ese señor Pérez, ese tal Pérez…

Marita: ¿Qué pasa? ¿Qué tiene él que ver?

Pasión: En ese paquete no llevaba el supuesto orégano, tenía marihuana y no sé que otras drogas más.

Marita: (se aleja y mira a un lado) ¡Marihuana! ¿Cómo? No, eso no puede ser. ¡Es un maldito! Tan buena gente que parecía.

Pasión: Así parecía, pero en realidad es un narcotraficante, sólo me usó para pasar sus cochinadas a Chimbote.

Marita: (colérica) ¡Es un maldito! Después de todo lo que lo ayudamos, pero deja que lo vea ¡Voy a matarlo!…. Amor, yo tengo la culpa.

Pasión: No, tú no, sólo fuiste una víctima, al igual que yo.

Marita: (le acaricia la cara) No te preocupes, voy a mover cielo y tierra ara que salgas cuanto antes de aquí.

Pasión: Gracias (sonríe) Sabía que ibas a apoyarme, que podía confiar en ti.

ESCENA 116: habitación de hotel interiores día

Marita y Beto están de pie besándose. Marita deja su cartera y Beto intenta quitarle el abrigo. Ella se aleja de él.

Marita: Mañana llevarán a Pasión a la cárcel.

Beto: (ríe) Vaya, todo sucedió más pronto de lo que pensamos ¡Qué bien!

Marita: (preocupada) No puedo evitar sentirme mal.

Beto: Si esto era lo que queríamos, ahora sólo falta que te firme el poder para administrar su fortuna.

Marita: ¿Y si se lo da a Manuel?

Beto: ¿A ese? No lo creo, tú eres su esposa, a ti te corresponde.

Marita: De todas maneras, Pasión podría salir pronto, van a encontrar pruebas a su favor.

Beto: ¿De qué hablas? Todo lo acusa. Con el tiempo que le den de condena, fijo que saldrá de ahí con los pies por delante (ríe)… pero si tanto te preocupa que el vejete salga libre, podemos pagarle al abogado para que lo hunda más.

Marita: Sí, es una buena idea.

Beto: ¿Podemos continuar? (la abraza).

Marita: No Beto, esto no está bien.

Beto: Muy cierto, ¿para qué escondernos? La próxima vez lo haremos en tu habitación, ya que Pasión no está. Gastamos mucho en hoteles.

Marita: ¡Beto!

Beto: Sé a lo que te refieres, pero ¿acaso quieres ir al cielo? La vida es una sola y no te ibas a sacrificar por el viejo ese, mejor piensa ahora en lo que vamos a hacer con tanto dinero tú y yo (la besa en el cuello).

Marita: (sonríe complacida) Sí, creo que de nuevo postularé al Miss Perú, con tanto dinero, nadie volverá a humillarme, nunca más.

Beto: ¿Lo ves? Pasión no importa. Él ya vivió, morirá en un par de años, en cambio nosotros somos jóvenes, tenemos toda la vida por delante (se abrazan y se besan).

ESCENA 117: celda interiores día

Marita y Pasión tocan sus manos a través de los barrotes.

Pasión: (baja la mirada con tristeza) Mañana me llevarán al penal.

Marita: (triste) Lo siento mucho, te juro que traté de hacer todo lo que pude.

Pasión: No te preocupes, eso lo sé de sobra.

Marita: Es que debí de haber hecho más…

Pasión: Ya chiquita, no te agobies más…

Marita: Voy a hablar con el abogado. Voy a exigirle que refuerce tu defensa.

ESCENA 118: estudio de abogados interiores día

Marita pone un fajo de billetes sobre el escritorio del abogado. Este la mira desconcertado.

Marita: ¿Con esto si lo convenzo?

Abogado: No se trata de eso señora Chávez.

Marita: ¿Entonces de qué? Sólo diga la cantidad.

Abogado: Es que va contra mi ética profesional.

Marita: A mí su ética me importa un comino, necesito que deje de buscar pruebas en defensa de Pasión, necesito que él esté tras las rejas.

Abogado: Es que no lo entiendo. Es su marido.

Marita: Ese no es su problema. Nada más acepte, un dinerito extra no le cae mal a nadie.

Abogado: El señor Chávez es mi cliente, no puede…

Marita: Claro que puede (se le acerca y juega con su corbata) Vamos, no se haga de rogar. ¿O piensa rechazarme?

(El abogado la mira y ésta le sonríe).





MISS MEMBRILLO XLII

15 10 2008

ESCENA 112: puerta de mansión exteriores día

Manuel y Pasión descienden del carro conversando. Cuando están a punto de ingresar, una patrulla se estaciona. Ambos voltean. Dos policías se acercan.

Policía: ¿Quién de ustedes es Pasión Chávez?

Pasión: Yo soy, ¿por qué? ¿qué pasa? (un policía le pone las esposas).

Policía: (muestra credencial) Queda usted detenido acusado de tráfico ilícito de drogas.

Manuel: (sorprendido) No señores, esto tiene que ser un error, Pasión no puede estar metido en eso.

Pasión: (trata de soltarse) ¡Suélteme! ¿Qué le pasa?

Policía: No ofrezca resistencia, tiene que acompañarnos.

Pasión: Yo les juro que no es cierto, ¿de qué drogas me habla?

Policía: Eso se lo explicarán en la comisaría ¡Llévenselo! (lo llevan a la patrulla. Arrancan y se van).

Manuel: (grita) ¡Llamaré al abogado! ¡Vas a salir!

(Empleados de la mansión miran consternados lo sucedido. Marita, desde la ventana de su habitación observa).

Marita: Lo siento Pasión, pero era tu felicidad o la mía.





MISS MEMBRILLO XLI

12 10 2008

ESCENA 109: comedor interiores día

Pasión está almorzando, Marita llega y se queda parada en la entrada.

Pasión: (sorprendido, se limpia con una servilleta) Marita, pensé que de nuevo comerías en tu cuarto.

Marita: No tengo hambre. Sólo vine a agradecerte.

Pasión: ¿Agradecerme? ¿A mí? ¿Por qué?

Marita: (se sienta y le toma las manos) Tengo muchísimas cosas que agradecerte, por las flores que me has estado mandando todos los días, desde que nos casamos no tenías esos detalles.

Pasión: Lo sé, tuvimos que pelearnos para que volviera a mandarte flores.

Marita: (con tristeza) Perdóname Pasión. No es bueno para ninguno seguir así.

Pasión: Perdóname tú por desconfiar de ti. Te prometo nunca más dudar de ti, pase lo que pase.

Marita: (le da un beso en la mejilla) Bueno, olvidemos todo, ¿sí? Te quiero.

Pasión: No más que yo a ti.

Marita: (mira la mesa, arregla el mantel, nerviosa) Pasión, me da vergüenza hacer esto.

Pasión: ¿Qué cosa chiquita?

Marita: Sé que siempre te pido cosas pero esto no es para mí (se levanta, camina y se para al otro extremo de la mesa) Es para una familia que está pasando por varios apuros económicos, los conocí hace poco, en estos días que…estuve haciendo un poco de labor social en asentamiento humanos.

Pasión: (serio, deja su cubierto) Ah, por eso no has estado aquí, nunca te encontraba.

Marita: (lo mira fijamente)

Pasión: Lo siento, discúlpame, continúa.

Marita: Tú a cada rato transportas harinas de pescado de Lima a Chimbote, de Chimbote a Lima.

Pasión: Sí…¿y?

Marita: Precisamente esa familia necesita llevar algo a Chimbote.

Pasión: ¿Se trata de una encomienda?

Marita: Algo así, es una carga, muy pequeña, sólo diez o veinte kilos.

Pasión: ¿Pero de qué?

Marita: De unos condimentos… (mueve las manos) es que ellos se dedican al cultivo de especies y necesitan mucho hacer este envío para ganar algo de dinero, sólo que no tienen los medios para hacerlo porque…porque su hija está muy enferma y han gastado sus ahorros en el hospital y así, el caso es que es muy importante llevarlas.

Pasión: Entiendo, pero no sería mejor darles algo de dinero para que resuelvan sus apuros?

Marita: ¡No! No, como crees, ya se los propuse, pero ellos no lo han aceptado, son muy orgullosos, sólo necesitan que alguien los ayude a hacer el transporte de sus cargas.

Pasión: Es que no es tan sencillo Marita, eso significaría realizar nuevamente la lista de embarque, en fin, me llevaría un tiempo.

Marita: Ay por favor Pasión, haz lo que tengas que hacer lo más rápido posible, hazlo por mi, es un favor especial.

Pasión: Está bien Marita, está bien, veré que puedo hacer para ayudar a esa familia lo más pronto posible.

Marita: (lo abraza) Gracias Pasión, qué bueno eres.

ESCENA 110: almacén interiores día

Marita llega con un hombre. A su lado, un joven carga unas cajas.

Marita: Bueno señor, ¿sabe lo que tiene que hacer?

Hombre: Todo está en orden señorita.

Marita. Y…¿de dónde conoce usted a Beto?

Hombre: Digamos que somos viejos amigos.

Marita: (le susurra) ¿Y dónde consiguieron la…?

Hombre: ¿El orégano? Fue sencillo, Beto tiene sus contactos.

Marita: (preocupada) Mi marido debe estar por llegar. No meta la pata Rodríguez.

Hombre: Recuerde que ahora me llamo Javier Pérez, más bien es usted la que debe tranquilizarse (Llega Pasión. Da la mano al señor Pérez).

Pasión: Usted es el señor Pérez. Mi esposa me ha hablado muy bien de usted.

Hombre: No lo dudo, la señora Marita tiene muy buen corazón.

Pasión: No lo dudo (mira a Marita) Por eso la quiero tanto…por cierto, quería preguntarle, ¿qué contienen las cajas?

Hombre: Orégano, el más fino orégano. Mi abuelita en Chimbote tiene una tienda de especerías y le mandamos desde Lima lo que nosotros cultivamos, así nos ganamos alguito.

Pasión: Pues eso ya no es problema. Su abuela recibirá lo que necesita (sonríe y le palmea la espalda).

ESCENA 111: tienda interiores día

Marita y Beto entran. Ella está nerviosa, Beto fuma.

Marita: ¿Por qué tiene que ser desde este lugar?

Beto: Cuanto más lejos de la mansión mejor. Así no sospechan.

Marita: (sale) Beto, hazlo tú. Te juro que no podré hacerlo.

Beto: (la abraza) Tienes que ser tú, una mujer tiene más credibilidad. Todo va a salir bien, ya verás.

Marita: (se acerca al teléfono).

Beto: Señora, préstenos su teléfono un momentito.

Vendedora: Son 10 intis.

Beto: (hace gesto a Marita para que pague. Ella abre su cartera y le entrega la moneda).

Marita: Es el colmo contigo, no puedo creer que no tengas nada en el bolsillo.

Beto: Marca el teléfono de la comisaría y deja de quejarte (Marita marca el número).

Beto: (se le acerca, susurra) Ni se te ocurra colgar (contestan el teléfono).

Marita: (nerviosa, cubre el fono con un pañuelo) Buenos días, quería…quiero sentar una denuncia….Quiero denunciar a Pasión Chávez por tráfico ilícito de drogas.





MISS MEMBRILLO XL

9 10 2008

ESCENA 104: plaza exteriores día

Marita y Beto camina de la mano, él la abraza, se besan. Ella lo lleva hacia las vendedoras de mazamorra, compran una y ella le da de comer, se ríen.

ESCENA 105: parque de diversiones exteriores día

Marita y Beto pasean en el carrusel, se suben a la montaña rusa.

ESCENA 106: cine interiores día

Beto y Marita ven una película. Tiran pop corn a la gente de adelante, se ríen y se dan un efusivo beso.

ESCENA 107: habitación de hotel interiores día

Marita y Beto están echados en la cama, tapados con una sábana. Juegan con sus manos, ríen.

Marita: Amor, ¿cuándo me vas a llevar a tu casa?

Beto: (prende un cigarrillo) Yo te llevaría, pero, ¿qué les voy a decir? ¿Qué somos amantes a escondidas de tu esposo?

Marita: No, claro que no, simplemente no dices nada, no van a sospechar, además, dentro de poco tiempo seré libre.

Beto: (voltea a mirarla) ¿Libre? ¿Qué quieres decir?

Marita: Eso, que seré libre, después de que me divorcie de Pasión.

Beto: ¿Divorciarte? Estás loca, sería una estupidez.

Marita: (extrañada) Pero las cosas van mal, es la oportunidad perfecta para separarnos y así nosotros podremos amarnos (le acaricia la cara).

Beto: (se aleja) ¿En qué mundo vives Marita? A ver, dime de qué vas a vivir sin el dinero de Pasión, porque no esperarás que yo te pueda dar el mismo nivel de vida que tienes vendiendo pinturas.

Marita: No había pensado en eso.

Beto: ¿Lo ves? Ni modo que se divorcien y él te siga manteniendo.

Marita: ¿Qué podemos hacer entonces?

Beto: A mí se me estaba ocurriendo un plan, algo definitivo, pero necesito de tu apoyo.

Marita: Por supuesto, dime (lo escucha con atención).

ESCENA 108: jardín de la mansión exteriores día

Marita camina por el jardín, pensativa.

Voz en off: ¿Qué voy a hacer? Tengo que decidirlo ya. La idea de Beto es muy buena, pero demasiado… ¿Por qué tengo que hacerlo yo? No, Marita, piensa solamente en lo que lograrás.

Marita: (sonríe) Debo hacerlo (se dirige a la puerta para entrar a la mansión).





MISS MEMBRILLO XXXIX

4 10 2008

ESCENA 101: oficina de Pasión interiores día

Pasión está reclinado en su sofá, pensativo y con un lapicero en la boca. Flashback.

Voz de Lidia: Ella y Beto, el pintor…tienen algo que ver.

Voz de Marita: Y si tanto prefieres oír a tu viejo amigo, no tenemos nada que hacer juntos.

Voz de Manuel: Tienes que tener bien puestos los pantalones, con esa muchacha podrías acabar muy mal.

Pasión: Marita, Marita, un día de estos me vas a volver loco (mira hacia arriba) Dios mío, es que la amo tanto (mira el teléfono, busca en su directorio un número, marca y llama) Aló, sí, quisiera enviar un ramo de orquídeas.

ESCENA 102: habitación interiores día

Marita se pinta los labios en el tocador. Carlota, la sirvienta, abre la puerta cargando un arreglo floral.

Marita: (voltea a ver) ¡Caramba Carlota! Te he dicho que toques antes d entrar.

Carlota: Disculpe siñorita, sólo traigo flores pa’ usté. Aquí se las dejo (se dispone a retirarse).

Marita: (la mira por el espejo) ¡Espera! (corre hacia la puerta y le impide el paso, asustando a Carlota). Tú y yo tenemos que hablar.

Carlota: (baja la mirada) No sepo de qué, siñora.

Marita: (la coge del brazo amenazante) ¡No te hagas las tonta que ni esfuerzo te cuesta! (la suelta) ¿Qué fue lo que viste la mañana que tiraste todo al suelo?

Carlota: Y me lo pregunta a mí cuando sabe mejor que yo.

Marita: (le jala la trenza) No seas insolente india mugrienta, menos si no sabes cómo ocurren las cosas.

Carlota: (llora) Suélteme, suélteme o le cuento todo al patrón.

Marita: (la suelta, la mira enardecida y la abofetea) Tú dices una palabra y yo que te pongo de patitas en la calle, ¿me oíste?

Carlota: (se arrodilla llorando) No, por favor, eso no! Tengo cuatro hijos que mantener, soy madre soltera! Le juro que mi boca será una tumba…es que no entiendo, ¿por qué le hace eso al señor que es un pan de Dios?

Marita: (intenta darle una cachetada pero desiste) Yo no lo engaño, lo que tú viste no era lo que parecía, pero no quiero más problemas con Pasión.

Carlota: Ya, ya, no diré nada de lo que vi.

Marita: (le acaricia la cabeza con ternura) Así se dice, Carlota, por tu bien, es lo mejor que puedes hacer (le susurra al oído) Si no estás de mi lado, voy a tener que hacerte mucho daño y yo no quiero eso.

Carlota: (se para y huye del cuarto).

Marita: (ríe) ¡Qué fácil es dominar a estos cholos! (se dirige al espejo a seguirse arreglando).

ESCENA 103: habitación interiores noche

musica de fondo pasion sufre por amor de marita \”vienes y te vas\”

Marita está durmiendo y Pasión entra a la habitación. Ve las orquídeas sobre la cómoda y lee la tarjeta.

Pasión: (lee) Una orquídea en agua dura quince días, pero mi corazón sin verte no dura ni medio día (pone la tarjeta sobre su pecho) Al menos transcribieron tal cual mi mensaje. Te amo Marita, no puedo seguir así, (se le acerca) ¿Hasta cuándo vamos a estar peleados? (le acaricia el rostro y le besa la frente, llora) Buenas noches mi amor, te quiero.

ESCENA 103: parque exteriores día

cancion marita y beto \”quisiera ser\”

Beto camina de un lado a otro mirando su reloj, Marita llega sonriendo, camina coquetamente.

Marita: Hola Beto.

Beto: Hasta que llegaste! Me dijiste cinco y son un cuarto para las seis.

Marita: (sarcásticamente) Sí Beto, gracias, yo estoy muy bien.

Beto: ¿De qué querías hablar conmigo?

Marita: ¿Hablar? No te cité para eso.

Beto: ¿Entonces?

Marita: A mí no me gustan las cosas a medias, y ayer no terminamos algo, ¿lo recuerdas?

Beto: (sonríe) ¡Ah! Creo que lo recuerdo vagamente, ¿podrías refrescarme la memoria?

Marita: Claro (coge la mano de Beto y la pone en su cabello) Tú tocabas mi cabello y te me acercabas.

Beto: Espera, ¿y tu marido?

Marita: Olvídate de ese vejete. Vamos Beto, nunca es tarde.

Beto: (se le acerca y se besan).